viernes, 25 de abril de 2008

El ama de casa imperfecta

Nos pasa a casi todas, no nos gusta la casa, al menos a mí, personalmente no, pero sola no se limpia. El ordenador desde el que ahora escribo comparte habitación con el tendedero en invierno y la tabla de planchar, que han hecho un hueco a la bici estática de mi chico. Las miradas que me echa el montón de ropa que está ahora mismo junto a mi derecha me amenaza con hacerse mayor, así que hoy he decidido sacrificar mi tiempo de hacer ejercicio y me pondré manos a la obra.....con todo el dolor de mi corazón, y no sólo eso, tengo que dejar la ropa preparada porque esta misma noche salimos de fin de semana rumbo al pueblo, así que no quiero que el montón amenazante siga aquí una vez volvamos.



Como decía, el papel de ama de casa me viene grande, le dedico el tiempo justo y necesario a las cosas, y aún así, todos los días hay que meterse en la cocina al menos dos veces, yo por la mañana y el churri por la noche, así lo tenemos más o menos establecido. Menos mal que cuando se ponen dos con las faenas caseras está todo antes y así se disfruta del tiempo de ocio, aunque repito, que muy esclava de la casa no soy.



Si tuviera un rincón favorito, donde limpiar y poner orden, ese es sin duda el cuarto de baño. A la gente que se lo comento se le queda cara de poker, a nadie le gusta tener que hacer el baño.; a mí si, más incluso que mi habitación, me gusta ordenar ropa, pero me gusta más colocar los botes limpiar los cajones, poner en orden las toallas. Le encuentro un razonamiento lógico. Mi baño es pequeñito, pide poco pan por así decirlo y acabo en un santiamén, debe ser por eso que me gusta limpiar y colocar esos poco más de siete metros cuadrados.



Y por contra, el lugar que menos me gusta limpiar y que más lo exige es la cocina, arrrggg, quiero un lavavajillas ya¡¡¡¡



Es un trabajo ingrato, porque al ratito de haber colocado los cojines del sofá, vuelven a estar manga por hombro, y el fregadero, así como por arte de magia se vuelve a llenar de cacharros, y tú piensas, pero sólo vivimos dos aquí, quien vino a cenar?? El pleno del ayuntamiento??



Chicas, espero cargar pilas este finde, porque cuando estoy de marjo-chacha me doy unas palizas considerables. El montón de ropa me llama. Feliz fin de semana.

4 comentarios:

Margalida dijo...

Disfruta el finde Marjo, yo odio limpiar, pero lo quiero ver limpio, vamos un cumulo de contradicciones, mis hijas tienden a acumular, esconder y guardarlo todo, asi que toda la casa parece que tiene el sindrome de diogenes, pero es lo que hay, antes me ponia histerica, ahora si hay monton de plancha ahi esta, nadie me planchara nada, o fregara los platos o quitara los pelos de lavabo, todo es cosa mia, asi que se hace lo que se puede, y mientras este que pueda pasar sanidad pues no me como el coco tanto como antes, pero si que es verdad que la faenas de la casa son lo menos agradecido que hay, lo digo yo que los sabados son de limpiar y el domingo los montones de ropa, igual que el resto de la semana comparten conmigo y la plancha gran parte del dia, cest la vie!!!
Disfruta de Merida y a la vuelta cronica.
Ahh esta mañana estaba con la peque en el oftalmologo, vamos que no hemos podido coincidir con las llamadas, a ver si hablamos otro dia. Un beso.

Lysith dijo...

Y a quién le gusta limpiar? Porque a mi no.. pero me pasa como a Marga, que me gusta verlo todo limpio.. al menos, recogido, que se vea despejado y sin enredos.
Supongo que cuando tenga niños (espero que no tarde mucho) me relajaré.. porque nadie vendrá a hacerlo y tengo claro que quiero disfrutar de ellos.

Espero que hayas pasado un buen fin de semana Marjo.

marjo dijo...

Gracias chicas, en el fondo todas pensamos igual, lo hacemos por ver la casa reluciente y ordenada....aunque sólo sea por cinco minutos.

gelos dijo...

uff, a mi me gusta limpiar, lo que no soporto es planchar, porque se me da fatal, si hubiera que planchar pañuelos, por ejemplo, plancharía mil, pero con lo demás soy un desastre.....